domingo, 10 de abril de 2011

Adios maestro, hasta siempre. Ricardo Ruiz Chavez

 A la memoria de Ricardo Ruiz Chávez

 


Estas líneas son un pequeño homenaje a un gran miembro de la Sociedad de Gastroenterología del Perú.

La Historia de haber sido sanmarquino, con internado en el Hospital Militar de Lima; haber realizado estudios de Medicina Interna y Gastroenterología en Johns Hopkins y Mont Sinai en Baltimore-Maryland primero y luego en el Hospital de Veteranos en Long Beach en California y haberse especializado en hepatología en el Hospital Jackson Memorial en Miami, Florida. Su retorno al Perú, al Hospital Militar, sus premios Smith Kline & French 1985 (Marcadores serológicos de hepatitis viral en personal hospitalario), Sandoz en 1988 (Marcadores serológicos de hepatitis en la Amazonia peruana) son datos de su obra; pero es la docencia en la Universidad de San Marcos la que trasunta SU GRAN OBRA: "LA ENSEÑANZA" de medicina, gastroenterología y hepatología en el Perú.

Todos los que fuimos sus alumnos recordamos sus clases como una huella en nuestra formación del punto de visto científico; pero más del punto de vista humano y moral.

Trascribimos una selección de las innumerables cartas de sus alumnos para expresar el homenaje de todos sus discipulos y la pena de su partida este último 20 de enero.

COMITÉ EDITORIAL REVISTA GASTROENTEROLOGÍA DEL PERÚ

 

 

Como no recordar al Dr. Ricardo Ruiz Chávez. Gastroenterólogo como pocos, apasionado en su deseo de enseñar, pícaro en sus ocurrencias, noble en sus exigencias.

Cada clase era una lección que nos dejaba las ganas de seguir investigando. A pesar de saber mucho, no le gustaba que nos perdiéramos en la inmensidad de la ciencia sino que quería que rescatáramos lo más importante.

Años y años los médicos en general lo hemos seguido. Era el invitado infaltable en los Congresos y Cursos. y... qué tristeza inmensa ahora, saber que se nos fué.

Si pues, lo llamábamos el "loco Ruiz", por sus salidas y ocurrencias o por la forma cómo abordaba los temas., pero era un loco muy querido y respetado por todos sus alumnos y amigos.

Dios bendijo a los médicos y estudiantes de medicina al darnos un maestro como él y ahora se lo llevó. No importa. Así es la vida, pero... creo que muchos, intentaremos rescatar sus enseñanzas y su manera de ser para hacer de la medicina algo más ágil, fresco y divertido como lo hacía él.

Descanse en paz querido maestro.
Haydee Serrano E.
Gastroenteróloga
Essalud. Huancayo

Ante la partida de nuestro profesor sólo quiero recordar sus frases siguientes:

  1. Cuando en algún momento lo reconocí y le dije "maestro", me replicó no me digas maestro, maestro sólo hay uno y lo crucificaron.

  2. Al referirse a la histología del esófago: "No existe circular interna y longitudinal externa, son fibras helicoidales cortas y largas".

Que la partida del Dr. Ruiz Chávez, nos motive a vivir nuestra profesión a cabalidad, con aquel entusiasmo juvenil con el que abarrotábamos las jornadas estudiantiles sanfernandinas, con el objetivo de ser buenos médicos.

Gracias profesor.
Augusto Quispe

Fue mi profesor en el Dos de Mayo en el curso de MEDICINA 2 Y 3. EXTRAORDINARIO PROFESOR. SON POCOS LOS PROFESORES que te marcan, de los que aprendes nuevos enfoques, nuevos esquemas. Que rompen paradigmas en la enseñanza y práctica de la medicina. De los que hacen de la medicina algo divertido e interesante. Adiós profesor...

Claudio Mori

RICARDO RUIZ CHÁVEZ... UN ADELANTADO A SU ÉPOCA... INTEGRADOR DEL CONOCIMIENTO... UN PERUANO INMORTAL... UN ABRAZO GRAN MAESTRO!... DONDE QUIERA QUE ESTÉ.

Pablo Cano

Recuerdo a un Dr. Ruiz Chávez, flaco, gastroenterólogo, narizón, que nos hacía desternillar de risa con su información de "última generación" en relación a un conjunto de tópicos más allá de su especialidad: el hígado. Siempre me sentí orgulloso de tener un docente de la calidad de él, enciclopédico y entretenido; no coincidía con todas sus ideas, pero me apasionaba escucharlo. Siempre me quedaba con la sensación de que el tiempo quedaba ultra corto por que abordaba el tópico desde sus orígenes, desde las entrañas fisiopatológicas. A veces ello se constituía en un problema, ya que la vasta información y conocimiento desplegado en su clase no permitía profundizar el tópico a tratar; pero, así y todo, en mi caso, poco me importaba, ya que quedaba extasiado por los detalles de sus anécdotas que quedaron impregnadas en mis sinapsis neuronales de manera mucho más efectiva que cualquier perorata teórica desvinculada de la calle y el sentir de la gente que hacía más humano el conocimiento en tela de juicio.

Lizardo Huamán

Mucha pena el fallecimiento del querido profesor.... 2 de Mayo y en el Hospital Militar donde fue Jefe del Servicio de Gastroenterologia...el querido "Loco" Ruiz como lo llamábamos cariñosamente en nuestra Promo. Profesores pocos como El. Que descanse en Paz.

Rolando Vásquez

El popular "Loco Ruiz", claro. Acababa de llegar de Estados Unidos cuando nosotros ya nos íbamos. Venía, el loco, decidido a tirarse abajos dogmas y mitos.. Y vaya que consigió bastante en las pocas clases que nos dió.. Depués lo ví en algunos congresos realizados en Lima o en la ciudad donde resido, Trujillo. Brillante, el Loco, y enemigo feroz, casi genético, del alcohol. "Hígado y alcohol" fue una de las charlas que mas degustó, porque saboreaba sus palabras. Se burló de todos. Dijo que gracias al alcohol había colegas que diagnosticaban sólo con su sustancia blanca, porque la gris ya la habían destruido, otros diagnosticaban con el bulbo raquídeo y otros ya, peor, con la médula espinal. En Trujillo circula una graciosa (y terrible) anécdota de él que trata de graficar su enemistad insobornable con el trago. Dice la anécdota que uno de esos generales afincados en la embajada norteamericana, en agradecimiento por lo que Ruiz habia hecho por su madre cirrótica, le obsequió 5 litros de un Chivas etiqueta negra. Los residentes y colegas se afilaban a dar trámite al sofisticado trago. El "Loco" los invitó a un ambiente en donde había un lavatorio, abrió la botella, vació inmisercordemente el contenido y cuando ya no hubo gota del mismo terminó con esta frase: La botellita si la guardo. Le va a gustar a mi mujer...

Angel Gavidia

Verdaderamente lamentable la partida de tan dilecto profesor que como pocos o ningun otro supo combinar el conocimiento profundo de la ciencia medica con la gracia criolla, esto lo lograba clase tras clase. Imposible aburrirse o quedarse dormido en alguna de ellas.

Espero que haya tenido éxito también en una de sus metas al que se referia cuando nos decia "he venido a descriminalizarlos" y aquello de que pronto recibiriamos nuestra 007 (lease licencia para matar) todo lo cual aparte de causar gran gracia entre sus discipulos nos inicitaba a meditar sobre la naturaleza de nuestra profesión.

Mi más sentido pesar a su familia por tan irreparable pérdida y realmente es una pena no haber sabido nada de su estancia hospitalaria, pues hubiera querido visitarlo.

Dios lo tenga en su gloria junto a otros grandes maestros de nuestra amada facultad.

Luvick Zegarra Ramos

Una absoluta desgracia y una pérdida irreparable para la comunidad sanfernandina. Médico gastroenterólogo, filósofo epistemólogo de orientación predominantemente neopositivista (aunque a mi entender con algunos rasgos paracelsianos y de mayéutica socrática) maestro de generaciones, genial humorista y analista crítico de la sociedad, el doctor Ricardo Ruiz Chávez nos formó a ingentes hornadas de médicos con su actitud racionalista y al mismo tiempo inconformista, perpetuamente cuestionadora y comprensiva (en el sentido del término inglés comprehensive, abarcadora o global). Su insistencia de jamás dejarnos llevar por las "variables" del continuo avance médico y más bien puntualizar en las "constantes" de la doctrina médica (el corpus relativamente inalterable de conocimientos) expresado en el dominio de la fisiología y las ciencias básicas como pilares de la formación médica nos orientó a todos aquellos estudiantes desorientados por el inmensurable caudal de la información biomédica. Su flébil partida es al mismo tiempo una ocasión para rendirle merecido homenaje y un compromiso para continuar su obra inmarcesible en el campo de la formación médica y la práctica profesional

Giovanni Meneses

Descansa en Paz Maestro Dr. Ricardo Ruiz Chávez...

Quedará en nuestro recuerdo el énfasis de sus aseveraciones muy acertadas, no sólo en el Aspecto Académico, sino también en nuestra formación como médicos; puedo rescatar afirmaciones como "El Médico Toma decisiones a cada instante donde está en juego la salud y la vida del paciente..." Debemos estar preparados para ello, nos decía "¡¡Prepárense para tomar decisiones...!!"; su visión holística de la Medicina, su personalidad sui géneris, la energía con que defendía su concepción de que las Ciencias Básicas son el pilar fundamental de la Medicina, su énfasis en que conozcamos la Teoría de la Filosofía Médica.... quedará grabado en cada uno de los que fuimos sus alumnos y estará presente en cada Acto Médico... no olvidaremos al Maestro cuyas enseñanzas trascenderán en el tiempo... y nos invita a continuar su legado transmitiendo su vida y obra a las nuevas generaciones de Médicos...

Una pérdida irreparable....
San Fernando está de duelo...
Me uno a las condolencias...

miércoles, 6 de abril de 2011

Peter Provonost

 

Peter Pronovost

 
Peter J. Pronovost
225px
Born 1964/5[1]
Waterbury, Connecticut
Residence Baltimore, Maryland
Citizenship United States United States
Fields Anesthesiology
Critical Care Medicine
Institutions Johns Hopkins Hospital
Alma mater Fairfield, B.A., Sc.D. (hon)[2]
Johns Hopkins, M.D., Ph.D
Known for Intensive care checklist protocol
Notable awards

2008 Time 100

2008 MacArthur Fellow

Peter J. Pronovost[3] is an intensive care specialist physician at Johns Hopkins Hospital in Baltimore, Maryland.[4] He is a Professor at the Johns Hopkins University School of Medicine in the Departments of Anesthesiology and Critical Care Medicine, and Surgery, Professor of Health Policy and Management at the Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, and is Medical Director for the Center for Innovation in Quality Patient Care.

He introduced an intensive care checklist protocol that during an 18-month period saved 1500 lives and $100 million in the State of Michigan.[5] According to Atul Gawande in The New Yorker, Pronovost's "work has already saved more lives than that of any laboratory scientist in the past decade".[6]

In 2008 Time named Pronovost one of the 100 most influential people in the world;[7] that same year, Pronovost was awarded a MacArthur Fellowship, otherwise known as a "genius grant".[1]

Pronovost's book Safe patients, smart hospitals: how one doctor's checklist can help us change health care from the inside out was released in February 2010.[8]

Contents

[hide]

[edit] Career

Pronovost grew up in Waterbury, Connecticut. His parents were an elementary school teacher and a math professor. He received his B.S. from Fairfield University, M.D. from the Johns Hopkins School of Medicine, and Ph.D. from the Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health.[6]

In his Ph.D. thesis at Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, he documented that in intensive-care units in Maryland, an intensive care specialist on the staff reduced death rates by a third.

In 2003 he founded the Quality and Safety Research Group. He has published over 200 articles and chapters on patient safety and advises the World Health Organization on improving patient safety measurement through WHO's World Alliance for Patient Safety. [9]

He started studying hospital-acquired infections in 2001, concluding that a simple 5 item checklist protocol would greatly reduce infections when inserting a central venous catheter.

Doctors should:

  1. Wash their hands with soap.
  2. Clean the patient's skin with chlorhexidine antiseptic.
  3. Put sterile drapes over the entire patient.
  4. Wear a sterile mask, hat, gown and gloves.
  5. Put a sterile dressing over the catheter site.[10]

In the 2003 Michigan study called the Keystone Initiative the median rate of infections dropped at a typical ICU from 2.7 per 1,000 patients to zero after three months. The Keystone Initiative published its results in the December, 2006 New England Journal of Medicine.[11] In the first three months of the project, the infection rate in Michigan's ICUs decreased by sixty-six per cent. In the Initiative's first eighteen months, they estimated that 1500 lives and $100 million were saved. These results were sustained for almost four years.[6]

Several reasons may explain why a simple checklist protocol is not more widely adapted:

  1. Many physicians do not like being monitored by nurses or otherwise being forced to follow a checklist;
  2. A wish to avoid standardized tasks and bureaucracy; and
  3. A focus by researchers on "more exciting" issues such as disease biology and new treatment therapies.[12]

According to Pronovost:[6]

The fundamental problem with the quality of American medicine is that we've failed to view delivery of health care as a science. The tasks of medical science fall into three buckets. One is understanding disease biology. One is finding effective therapies. And one is ensuring those therapies are delivered effectively. That third bucket has been almost totally ignored by research funders, government, and academia. It's viewed as the art of medicine. That's a mistake, a huge mistake. And from a taxpayer's perspective it's outrageous.

An internationally recognized expert on hospital safety, Pronovost has raised an alarm about the unintended consequences of computerization of patient records.[13]

[edit] See also

[edit] References

  1. ^ a b "2008 MacArthur Fellow: Peter Pronovost". John D. and Catherine T. MacArthur Foundation. http://www.macfound.org/site/c.lkLXJ8MQKrH/b.4537281/. Retrieved 2008-09-23. 
  2. ^ Peter J. Pronovost, MD, PhD, ScD (hon), FCCM
  3. ^ Dreifus, Claudia (2010-03-09). "Doctor Leads Quest for Safer Ways to Care for Patient". The New York Times: p. D2. http://www.nytimes.com/2010/03/09/science/09conv.html. Retrieved 2010-03-09. 
  4. ^ "Peter Pronovost, MD, PhD, FCCM". Center for Innovation for Quality in Patient Care. http://www.hopkinsquality.com/CFI/inside/experts/CFI_IH_Pronovost.asp. Retrieved 2008-05-14. 
  5. ^ "Doctor Saved Michigan $100 Million". All Things Considered. National Public Radio. December 9, 2007. http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=17060374. Retrieved 2008-05-14. 
  6. ^ a b c d Gawande, Atul (December 2007). "The Checklist, If something so simple can transform intensive care, what else can it do?". New Yorker Magazine: p. 86. http://www.newyorker.com/reporting/2007/12/10/071210fa_fact_gawande. Retrieved 2008-05-14. 
  7. ^ Kingsbury, Kathleen (May 2008). "The 2008 TIME 100". TIME Magazine (Time Warner). http://www.time.com/time/specials/2007/article/0,28804,1733748_1733754_1735344,00.html. Retrieved 2008-05-14. 
  8. ^ O'Reilly, Kevin B. (2010-03-08). "Infection rates drop as Michigan hospitals turn to checklists". American Medical News. http://www.ama-assn.org/amednews/2010/03/01/prsa0301.htm. Retrieved 2010-03-09. 
  9. ^ "Peter Pronovost recognised by Time Magazine". World Health Organization. World Health Organization. http://www.who.int/patientsafety/news/pronovost_time_100_list/en/index.html. Retrieved 2008-05-14. 
  10. ^ Brody, Jane E. (January 22, 2008). "A Basic Hospital To-Do List Saves Lives". The New York Times. http://www.nytimes.com/2008/01/22/health/22brod.html?pagewanted=print. Retrieved January 8, 2009. 
  11. ^ Pronovost P, Needham D, Berenholtz S, et al. (December 2006). "An intervention to decrease catheter-related bloodstream infections in the ICU". N. Engl. J. Med. 355 (26): 2725–32. doi:10.1056/NEJMoa061115. PMID 17192537. http://content.nejm.org/cgi/content/full/355/26/2725. 
  12. ^ Goldsmith, Marshall (January 15, 2008). "Preparing Your Professional Checklist". Business Week. http://www.businessweek.com/managing/content/jan2008/ca20080115_768325.htm?chan=careers_managing+index+page_managing+your+career. Retrieved 2008-05-14. 
  13. ^ Shabot MM (July 2004). "Ten commandments for implementing clinical information systems". Proc (Bayl Univ Med Cent) 17 (3): 265–9. PMC 1200662. PMID 16200110. http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?tool=pmcentrez&artid=1200662.  Full text at PMC: 1200662

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domingo, 27 de marzo de 2011

Amador Carcelen. Homenaje a medicos asistenciales

SEMBLANZA DEL DR. AMADOR CARCELÉN BUSTAMANTE, EPÓNIMO DE LA L PROMOCIÓN DE MEDICINA POR LA SEÑORITA JACQUELINE CASTAÑEDA CÁRDENAS


Para empezar quiero contar porque escogimos como Epónimo de la Promoción al Dr. Amador Carcelén; muchos de nosotros lo conocimos cuando empezamos a llevar las practicas clínicas como estudiantes ya sea en el Hospital Cayetano Heredia o en el Hospital Arzobispo Loayza, es ahí donde nos dimos cuenta del reconocimiento que tienen otros médicos hacia él, al ver como solicitaban su apoyo en las discusiones de casos clínicos en ambos hospitales. Para realizar esta reseña me tomé la libertad de preguntar a muchos médicos y profesores que conocen más al maestro la opinión que tenían sobre él, y no hubo quien no me hablara con cariño, admiración y respeto, las diversas anécdotas que pasaron con él. Todos coincidieron en decir que el Dr. Amador Carcelén siempre ha estado dispuesto a ayudar cuando se le solicitó una opinión o consejo por lo que cabe resaltar que por estas razones el Dr. Carcelén es conocido como el Maestro. Nuestra promoción decidió llevar su nombre como muestra de agradecimiento y homenaje a un médico que ha dedicado su vida a la docencia y sobretodo a buscar el bienestar del paciente. Para que muchos de los presentes puedan saber a que me refiero les contaré detalles de su vida.

El  Dr. Amador Carcelén nació en Lima en 1931, hizo sus estudios de Medicina en la Facultad de Medicina San Fernando, graduándose como Medico Cirujano en 1957; ese mismo año inicia su carrera como docente de Medicina en la cátedra de Fisiopatología. A partir de 1961 inicia sus labores de docente en la Universidad Peruana Cayetano Heredia; fue nombrado de inicio Profesor Asociado de Medicina y escaló a profesor principal en 1970. En 1972 obtuvo el grado académico de Doctor en Medicina en nuestra Universidad, con el Trabajo titulado Biopsia Pleural y Peritoneal para el diagnóstico de Derrame exudativo.

El doctor Carcelén ha desempeñado cargos importantes en Cayetano Heredia, como Jefe del Departamento Académico de Medicina, Vicedecano de la Facultad de Medicina, Director Universitario de Asuntos estudiantiles y Director Universitario de Personal Docente; asimismo fue elegido miembro del Consejo Ejecutivo, miembro del Consejo Universitario, miembro de la Asamblea Universitaria y de la Asamblea Estatutaria.

Su labor universitaria ha estado vinculada a la labor asistencial y es reconocido como uno de los médicos más destacados del País, inicialmente en el Hospital Arzobispo Loayza donde muchos de nosotros hemos sido testigos de las reuniones de discusión de casos de los días sábados al mediodía en la cual presentábamos, los casos clínicos en los cuales se tenía duda sobre el diagnóstico para que pueda orientarnos y en la mayoría de ocasiones daba el diagnóstico del paciente solo con contarle de forma ordenada y detallada la historia clínica, sin embargo actualmente la labor docente del Maestro está ligada al Hospital Cayetano Heredia, principal centro docente asistencial de la Universidad; y es aquí donde la mayoría de nosotros llegamos a conocer al Maestro en nuestros primeros años de prácticas hospitalarias, ya sea en las reuniones de lecturas de placas los días miércoles, donde él con gran paciencia y dedicación se toma el tiempo necesario para poder explicar a los alumnos como leer correctamente una radiografía de tórax o en las rondas académicas en los diversos pabellones de Medicina del Hospital.

Es importante mencionar las diversas gestiones que el Dr. Carcelén ha desempeñado en Cayetano Heredia; en 1963 se encarga de fundar y llevar la jefatura del Laboratorio de Respiración del Instituto de Investigaciones de Altura, función que desempeñó hasta el año 2001; es reconocido como gestor e iniciador en el Perú del Residentado Médico en Medicina Interna de esta Universidad, así como el programa de Residentado Médico en Neumología, para luego seguir implementando las diversas especialidades en la Universidad. En 1974 funda el programa de control de tuberculosis en el HNCH siendo jefe del mismo por un período de 6 años. Entre otros cargos que desempeñó se encuentran: Presidente del Cuerpo Médico del HNCH en 1968-1970, 2 veces Vicedecano del Colegio Médico del Perú durante los períodos 1973-1975 y 2000-2001, períodos en los que fue miembro del Consejo Nacional del Colegio Medico, Presidente del Comité de Especialistas en Medicina Interna, y miembro del Comité de Ética y calificación profesional de la Sociedad Peruana de Medicina Interna. En el Ministerio de Salud ha sido miembro del comité de formulación del Petitorio de Medicamentos Básico de la comisión encargada de redactar el formulario nacional de medicamentos; del comité de inscripción y reinscripción de productos farmacéuticos y del comité encargado de la estructuración del Programa de Medicamentos Esenciales.

Es miembro de diversas sociedades científicas entre las cuales figuran: Sociedad Peruana de Medicina Interna; Sociedad de Nefrología del Perú, la Asociación Peruana de Reumatología, la Asociación Peruana para el Estudio de Enfermedades del Hígado, la Sociedad de Hipertensión Arterial, Académico de número de la Academia Nacional de Medicina, y miembro del comité consultivo de la Fundación Instituto Hipólito Unanue.

Tiene más de 50 trabajos publicados como artículos en revistas nacionales, extranjeras, en libros o como resúmenes presentados en congresos, y ha sido condecorado en múltiples ocasiones por diversas instituciones y hospitales.

El  tiempo nos queda corto para hablar sobre la vida y logros del Maestro Carcelén, pero con esta pequeña reseña quiero que los presentes sepan porque nosotros lo admiramos y le tenemos cariño. Como ya lo dije al inicio del discurso, estamos orgullosos de que nuestra Promoción lleve el nombre del Maestro y le damos las gracias no solo por su presencia en esta ceremonia sino también por lo que hemos aprendido de él en estos años de paso por Cayetano Heredia. Muchas Gracias

domingo, 27 de febrero de 2011

Santa Catalina

Catalina de Siena

Santa Catalina de Siena O.P.
Domenico Beccafumi 026.jpg
"Los estigmas de Santa Catalina de Siena", por Domenico Beccafumi
Proclamada Doctora de la Iglesia el 4 de octubre de 1970 por el papa Pablo VI
NombreCatalina Benincasa
Nacimiento25 de marzo de 1347
Siena
Fallecimiento29 de abril de 1380
Roma
Venerada enIglesia católica
Canonización1461 por el Pío II
Principal SantuarioSanta Maria sopra Minerva, Roma
Festividad30 de abril Vetus Ordo
29 de abril Novus Ordo
PatronazgoEuropa
Catalina Benincasa, conocida como Santa Catalina de Siena O.P., (* Siena, 25 de marzo de 1347 – † Roma, 29 de abril de 1380) fue una santa católica. Esa iglesia la reconoce como co-patrona de Europa e Italia y Doctora de la Iglesia Católica. Hija número 24 de un total de 25 (su hermana gemela Giovanna, la vigésimo cuarta, vivió sólo pocos meses) de Jacobo Benincasa, tintorero, y de Lapa Piagenti (o Piacenti), hija de un poeta local.


] Infancia

Bautizada como Catalina Benincasa, pertenecía a una familia de la clase media-baja de la sociedad, compuesta básicamente por fontaneros y notarios, conocida como "la fiesta de los doce", quienes entre una revolución y otra, gobernaron en la república de Siena desde 1355 a 1368.
Sus hermanos la apodaron como Eufrosina. Catalina no tuvo una educación formal; desde temprana edad mostró su gusto por la soledad y la oración, y siendo niña todavía, a la edad de siete años, se consagró a la mortificación e hizo voto de castidad. A los doce años sus inadvertidos padres comenzaron a hacer planes de matrimonio para Catalina, pero ella reaccionó cortándose todo su cabello y encerrándose, con un velo sobre su cabeza. Con objeto de persuadirla, sus padres la obligaron a realizar fatigosas tareas domésticas, sin embargo Catalina se encerró más en sí misma, aún más convencida. Sólo un evento inusual, una paloma que se posó en la cabeza de Catalina mientras oraba, convenció a Jacobo de la sincera vocación de su hija.
A los dieciocho años tomó el hábito de La orden Tercera de Santo Domingo, y fue de todos modos probada su vocación para la Iglesia. Se sometía al cilicio (hoy visible en la iglesia de Santa Catalina de la Noche, parte del complejo de Santa María de la Escala) y a prolongados períodos de ayuno, sólo alimentada por la Eucaristía. En esta primera fase de su vida, estas prácticas eran llevadas a cabo en solitario. El historiador Rudolph Bell ha señalado, con base en sus investigaciones, que los ayunos de Catalina indican anorexia nerviosa.[1]

[editar] Juventud

Seguramente en los carnavales de 1366 vivió lo que describió en sus cartas como un "Matrimonio Místico" con Jesús, en la basílica de Santo Domingo de Siena, teniendo diversas visiones como la de Jesucristo en su trono con San Pedro y San Pablo, después de las cuales comenzó a enfermar cada vez más y a demostrar aún más su amor a los pobres. Este mismo año murió su padre y en Siena se inició un golpe de Estado.
Sus hagiógrafos sostienen que en 1370 recibió una serie de visiones del infierno, el purgatorio y el cielo, después de las cuales escuchó una voz que le mandaba a salir de su retiro y entrar a la vida pública.[2] Comenzó a escribir cartas a hombres y mujeres de todas las condiciones, manteniendo correspondencia con la principales autoridades de los actuales territorios de Italia, rogando por la paz entre las repúblicas de Italia y el regreso del papa a Roma. Mantuvo de hecho correspondencia con el Papa Gregorio XI, emplazándolo a reformar la clerecía y la administración de los Estados Pontificios.
Durante el tiempo que duró la peste de 1374, Catalina acudió al socorro de los desgraciados, sin mostrarse jamás cansada, y aún, si hubiera de creer a los historiadores de su época, podría decirse que operó algunos milagros. Poco después, el 1 de abril de 1375 en Pisa, Catalina recibió los denominados estigmas invisibles, de modo que sentía el dolor pero no eran visibles las llagas externamente.[3]
En junio de 1376 Catalina fue enviada a Aviñón como embajadora de la República de Florencia, con el fin de lograr la paz de dicha república con los Estados Pontificios y el Papa mismo.[4] La impresión que causó Catalina en el Papa significó el retorno de la administración de éste a Roma el 17 de enero de 1377.
Más feliz en otras ciudades de Italia, afirmó en ellas su fidelidad a la Santa Sede. Respondió a las cuestiones capciosas de algunos sabios y de varios obispos, de un modo que los confundió. Tras grandes trabajos e inmensas dificultades, reconcilió a los florentinos con el Papa Urbano VI, sucesor de Gregorio XI, colgando el 18 de julio de 1378 una rama de olivo en el Palacio en señal de paz.[5]

[editar] Muerte

Se retiró luego a la más profunda soledad; pero de allí hubo de sacarla el cisma de los anti-Papas. Apoyó al Papa romano Urbano VI, quien la convocó a Roma donde vivió hasta su muerte el (29 de abril de 1380, a los treinta y tres años). Fue sepultada en la iglesia de Santa María Sopra Minerva en Roma, su cráneo fue llevado a la Iglesia de Santo Domingo de Siena en 1384 y un pie se encuentra en Venecia.
Entre los principales seguidores de Catalina, se encontraban su confesor y biógrafo, posteriormente general de los dominicos, Fray Raimundo de las Viñas, de Capua (fallecido en 1399) y Estefano de Corrado Maconi (fallecido en 1424), quien fue uno de sus secretarios, y se convirtió luego en Prior General de los Cartujos. El libro de Raimundo sobre la vida de Catalina, la "leyenda", fue terminado en 1395. Una segunda versión de la vida de Catalina, el "suplemento", fue escrito unos años después por otro de sus seguidores, Fray Tomás Caffarini (muerto en 1434), quien posteriormente escribió también la "Leyenda Menor", libro que fue traducido al italiano por Estefano Maconi.
Pío II la declaró santa en 1461, Urbano VIII fijó su fiesta en el día 30 de abril y en 1970 se convirtió (junto con santa Teresa de Jesús y Santa Teresita del Niño Jesús) en una de las primeras mujeres elevadas por la Iglesia católica a la condición de Doctora de la Iglesia, bajo el pontificado de Pablo VI. En 1999, bajo el pontificado de Juan Pablo II, se convirtió en una de las Santas Patronas de Europa.

[editar] Obra escrita

Santa Catalina dejó el Diálogo de la Divina Providencia, llamado simplemente Diálogo, escrito durante cinco días de éxtasis religioso, del nueve al catorce de octubre de 1378; 26 Oraciones; y 381 cartas, grandes trabajos de la literatura Toscana vernácula.

[editar] Referencias

  1. ↑ Bell, R. Holy Anorexia. Chicago: The University of Chicago Press, 1985.
  2. ↑ Papasogli, G. Catalina de Siena, Reformadora de la Iglesia. Madrid: Editorial BAC, 1980, pp. 30-48.
  3. ↑ Papasogli, G. Catalina de Siena, Reformadora de la Iglesia, pp. 161-163.
  4. ↑ La Carta 229 avisa al papa Gregorio XI de que irá a verlo para tratar el tema de la reconciliación de los florentinos: "Por eso voy yo ahora allí, para ponerlos humillados en vuestro regazo. Estoy segura de que vos, como pastor, los recibireis a pesar de las injurias y persecuciones que os han hecho".
  5. ↑ La misma Santa lo relata en la Carta 303 dirigida a Sano de Maco.

[editar] Bibliografía

  • Catalina de Siena (2002). Obras de Santa Catalina de Siena. El diálogo. Oraciones y Soliloquios. Madrid: Editorial BAC. ISBN 978-84-7914-024-3. 
  • Salvador y Conde, Joaquín (Ed.) (1982). Epistolario de Santa Catalina de Siena. Salamanca: Editorial San Esteban. ISBN 84-85045-52-1. 

[editar] Enlaces externos

Santa Catalina de Siena

SANTA CATALINA DE SIENA
Virgen y Doctora de la Iglesia
1347-1380
Fiesta: 29 de abril
Por SCTJM


Una temprana vida de virtud
Santa Catalina nació en 1347 en Siena, hija de padres virtuosos y piadosos. Ella fue favorecida por Dios con gracias extraordinarias desde una corta edad, y tenía un gran amor hacia la oración y hacia las cosas de Dios. A los siete años, consagró su virginidad a Dios a través de un voto privado. A los doce años, la madre y la hermana de Santa Catalina intentaron persuadirla para llegar al matrimonio, y así comenzaron a alentarla a prestar más atención a su apariencia. Para complacerlos, ella se vestía de gala y se engalanaba con joyas que se estilaban en esa época. Al poco tiempo, Santa Catalina se arrepintió de esta vanidad. Su familia consideró la soledad inapropiada para la vida matrimonial, y así comenzaron a frustrar sus devociones, privándola de su pequeña cámara o celda en la cual pasaba gran parte de su tiempo en soledad y oración. Ellos le dieron varios trabajos duros para distraerla. Santa Catalina sobrellevó todo esto con dulzura y paciencia. El Señor le enseñó a lograr otro tipo de soledad en su corazón, donde, entre todas sus ocupaciones, se consideraba siempre a solas con Dios, y donde no podía entrar ninguna tribulación.


Más adelante, su padre aprobó finalmente su devoción y todos sus deseos piadosos. A los quince años de edad, asistía generosamente a los pobres, servía a los enfermos y daba consuelo a los afligidos y prisioneros. Ella prosiguió el camino de la humildad, la obediencia y la negación de su propia voluntad. En medio de sus sufrimientos, su constante plegaria era que dichos sufrimientos podían servir para la expiación de sus faltas y la purificación de su corazón.


Intimidad y Celebraciones Esponsales con Jesús
Como una consagración más formal a Dios, a los diez y ocho años, Santa Catalina recibió el largo hábito blanco y negro deseado de la tercera orden de Santo Domingo. El hecho de pertenecer a una tercera orden significaba que la persona viviría la espiritualidad Dominica, pero en el mundo secular. Ella fue la primera mujer soltera en ser admitida. A partir de ese momento su celda llego a ser su paraíso, y se ofrecía a si misma en oración y mortificación. Durante tres años vivió como en una ermita, manteniéndose en silencio y sin hablar con nadie excepto Dios y su confesor. Durante este período, había momentos en que formas repugnantes y figuras tentadoras se presentarían en su imaginación, y las tentaciones más degradantes la asediaban. Posteriormente, el diablo extendió en su alma como una nube y una oscuridad tan grande que fue la prueba más severa jamás imaginable. Santa Catalina continuó con un espíritu de oración ferviente, de humildad y de confianza en Dios. Mediante ello perseveró victoriosa, y al final fue liberada de dichas pruebas que solo habían servido para purificar su corazón. Cuando Jesús la visitó después de este tiempo, ella le pregunto: "¿Dónde estabas Tú, mi divino Esposo, mientras yacía en una condición tan abandonada y aterradora?" Ella escuchó una voz que le decía, "Hija, estaba en tu corazón, fortificándote por la gracia." En 1366, Santa Catalina experimentó lo que se denominaba un 'matrimonio místico' con Jesús. Cuando ella estaba orando en su habitación, se le apareció una visión de Cristo, acompañado por Su madre y un cortejo celestial. Tomando la mano de Santa Catalina, Nuestra Señora la llevó hasta Cristo, quien le colocó un anillo y la desposó Consigo, manifestando que en ese momento ella estaba sustentada por una fe que podría superar todas las tentaciones. Para Catalina, el anillo estaba siempre visible, aunque era invisible para los demás.


Su servicio al prójimo
Luego de tres años de vida solitaria en su hogar, Santa Catalina sintió que el Señor la estaba llamando en ese momento a llevar una vida más activa. Por lo tanto, comenzó a relacionarse más con los demás y a servirlos. Dios recompensó su caridad con los pobres a través de varios milagros, a menudo multiplicando víveres en sus manos, y haciendo que ella pudiera llevar todo lo necesario a los pobres, lo cual no hubiera podido lograrlo de otro modo a través de su fortaleza natural. En su ardiente caridad, trabajó intensamente por la conversión de los pecadores, ofreciendo sus continuas oraciones y ayunos. En Siena, cuando hubo un terrible brote de peste, trabajó constantemente para aliviar a los enfermos. "Nunca se la vio tan admirable como en ese momento", escribió un sacerdote que la había conocido desde su infancia. "Siempre estaba con los que padecían por causa de la peste; los preparaba para la muerte y los enterraba con sus propias manos. Yo mismo fui testigo del gozo con que los atendía y de la maravillosa eficacia de sus palabras, que dieron lugar a muchas conversiones."


Todos sus discursos, acciones y su silencio inducían a los hombres al amor a la virtud, de tal modo a que nadie, de acuerdo al Papa Pío II, que se acercara alguna vez a ella regresaba sin ser una mejor persona. Santa Catalina era capaz de reconciliar a los peores enemigos, más a través de sus oraciones que de sus palabras. Por ejemplo, un hombre a quien ella estaba tratando de persuadir para que llevara una vida virtuosa, cuando Santa Catalina vio que sus palabras no estaban teniendo efecto, ella hizo una pausa repentina en su discurso para ofrecer oraciones por el. Sus oraciones fueron escuchadas en ese mismo instante, y un cambio radical se produjo en el hombre. Luego se reconcilió con sus enemigos y adoptó una vida penitencial. Los pecadores más empedernidos no podían resistir sus exhortaciones y oraciones en pos de un cambio de vida. Miles acudían a escucharla o solo a verla, y fueron ganados por sus palabras y por su ejemplo de arrepentimiento.


Se reunieron alrededor de la santa un grupo de fervientes seguidores. Por ejemplo, un ermitaño de edad avanzada abandonó su soledad para estar cerca de ella porque decía que encontraba más paz de mente y progreso en la virtud siguiéndola que lo que jamás hubiera hallado en su celda. Otro descubrió que cuando ella hablaba, el amor divino se inflamaba en todo su ser, y su desprecio por lo mundano aumentaba. Un cálido afecto la vinculaba a aquellos a quienes ella llamaba su familia espiritual – hijos suyos dados por Dios a quienes podía ayudar a lo largo del camino hacia la perfección. Ellos eran testigos de su espíritu de profecía, su conocimiento de las conciencias de los demás y su extraordinaria luz en las cuestiones espirituales. Ella leía sus pensamientos y frecuentemente tenía conocimiento de sus tentaciones cuando se alejaban de ella. En ese momento la opinión pública acerca de Catalina estaba dividida; varios la reverenciaban como a una santa, mientras que otros la consideraban una fanática o la denunciaban como hipócrita. Su confesor de ese tiempo, el Padre Raimundo, sería posteriormente el biógrafo de la santa.


Una conciliadora para la Iglesia
Uno de los mayores logros de Santa Catalina fue su labor de llevar de vuelta el Papado a Roma a partir de su desplazamiento a Francia. Asimismo, se la llego a reconocer como conciliadora – ella comenzó ayudando a resolver varios conflictos familiares, y luego su trabajo se amplió para incluir el establecimiento de la paz en las ciudades estados italianas. Por ejemplo, en 1375, Santa Catalina tuvo noticias a través de Fray Raimundo de que la gente de Florencia se había adherido a una liga que estaba en contra de la Santa Sede. El Papa Gregorio XI, que residía en Avignon, escribió a la ciudad de Florencia, pero sin éxito. Ocurrieron divisiones internas y asesinatos entre los florentinos, y pronto se demando su reconciliación. Santa Catalina fue enviada por los magistrados de la ciudad como mediadora. Antes de llegar a Florencia, se reunió con los jefes de los magistrados, y la ciudad encomendó toda la situación a su criterio, con la promesa de que debía ser seguida a Avignon por sus Embajadores, quienes debían firmar y ratificar las condiciones de reconciliación y confirmar cada cosa que había hecho. Su Santidad, luego de haber tenido una conferencia con ella, en admiración de su prudencia y santidad, le manifestó: "No deseo nada más que la paz. Dejo esta cuestión totalmente en sus manos; solo le recomiendo el honor de la Iglesia." Sin embargo, los florentinos no fueron sinceros en su búsqueda de la paz, y continuaron sus intrigas secretas para apartar a toda Italia de su obediencia a la Santa Sede.


La santa tuvo otra misión durante su viaje a Avignon. El Papa Gregorio IX, electo en 1370, tenía su residencia en Avignon, donde los cinco papas previos también habían residido. Los romanos se quejaban de que sus obispos habían abandonado su iglesia durante setenta y cuatro años, y amenazaron con llevar a cabo un cisma. Gregorio XI hizo un voto secreto para regresar a Roma; pero no hallando este deseo agradable a su corte, el mismo consulto a Santa Catalina acerca de esta cuestión, quien le respondió: "Cumpla con su promesa hecha a Dios." El Papa, sorprendido de que tuviera conocimiento por revelación lo que jamás había revelado a nadie, resolvió inmediatamente hacerlo. La Santa pronto partió de Avignon. Se cuenta con varias cartas escritas por ella y dirigidas al Papa, a fin de adelantar su retorno a Roma, en donde finalmente falleció en 1376.
Posteriormente, Santa Catalina escribió al Papa Gregorio XI en Roma, exhortándole firmemente a contribuir por todos los medios posibles a la paz general de Italia. Su Santidad le encomendó la misión de ir a Florencia, aún dividida y obstinada en su desobediencia. Ella vivió un tiempo allí en medio de varios peligros incluso contra su propia vida. A la larga, ella logró que la gente de Florencia se dispusiera a la sumisión, a la obediencia y a la paz, aunque no bajo la autoridad de Gregorio XI, sino del Papa Urbano VI. Esta reconciliación ocurrió en 1378, luego de lo cual Santa Catalina regresó a Siena.


Conclusión de la Vida de la Santa
Santa Catalina regreso de esta manera a Siena, donde prosiguió su vida de oración. Ella obtuvo la unión perpetua de su alma con Dios. Aunque a veces estuviera obligada a conversar con diferentes personas sobre varios y diversos asuntos, ella siempre estaba ocupada y absorta en Dios. En una visión, Jesús se le presentó con dos coronas, una de oro y otra de espinas, ofreciéndole elegir con cual de las dos se complacería. Ella respondió: "Yo deseo, Oh Señor, vivir aquí siempre conforme a tu pasión, y encontrar en el dolor y en el sufrimiento mi reposo y deleite." Luego, tomando ansiosamente la corona de espinas, se la colocó sobre la cabeza.


En 1378, cuando Urbano VI fue electo Papa, su temperamento hizo que los cardenales se distanciaran, y que varios de ellos se retiraran. Luego declararon la elección nula, y eligieron a Clemente VII, con quien se retiraron de Italia y residieron en Avignon. Santa Catalina escribió largas cartas a los cardenales quienes primero habían reconocido a Urbano, y luego eligieron a otro; presionándolos a volver a su pastor legal. Ella también le escribió a Urbano mismo, exhortándolo a sobrellevar con temple y gozo los problemas en que se encontraba, y a aplacar el temperamento que le había llevado a tener tantos enemigos. A través del Padre Raimundo de Capua, su confesor y posteriormente su biógrafo, el Papa pidió a Santa Catalina regresar a Roma. El la escuchó y siguió sus instrucciones. Ella también escribió a los reyes de Francia y de Hungría para exhortarlos a renunciar al cisma.


Mientras trabajaba afanosamente para extender la obediencia al verdadero Papa, la salud de Santa Catalina comenzó a deteriorarse. Ella falleció de un ataque súbito a los 33 años en Roma. Los habitantes de Siena deseaban conservar su cabeza. Hubo un milagro que se comentó en el cual tuvieron un éxito parcial. Sabiendo que ellos no podían llevar a escondidas todo su cuerpo fuera de Roma, decidieron llevar solo su cabeza, la cual colocaron en un bolso. Cuando fueron detenidos por los guardias romanos, oraron para que Santa Catalina los ayudara. Cuando los guardias abrieron el bolso, parecía que ya no contenía su cabeza sino que todo el bolso estaba lleno de pétalos de rosa. Una vez que regresaron a Siena, volvieron a abrir el bolso y su cabeza estaba visible nuevamente. Debido a este relato, Sana Catalina a menudo es observada sosteniendo una rosa. La cabeza incorruptible y el dedo pulgar fueron sepultados en la Basílica de Santo Domingo, donde se conservan en la actualidad. El cuerpo de Santa Catalina esta enterrado en la Basílica de Santa María sopra Minerva en Roma, que se encuentra cerca del Panteón.


Las cartas de Santa Catalina son consideradas como una de las grandes obras de principios de la literatura Toscana. Ella escribió 364, y más de 300 de ellas se conservan en la actualidad. En sus cartas dirigidas al Papa, a menudo se refería al mismo con afecto como "Papa" o "Papi" ("Babbo" en italiano). Aproximadamente un tercio de sus cartas estaban dirigidas a mujeres. Otros destinatarios incluyen a sus diversos confesores, entre ellos Raimundo de Capua, los reyes de Francia y Hungría, la Reina de Nápoles y numerosas figuras religiosas. Su otra obra magistral es el "Diálogo de la Divina Providencia," un diálogo entre el alma y Dios. Registrado entre Registrado entre 1377 y 1378 por los miembros de su círculo. A menudo considerada como una analfabeta, Santa Catalina es reconocida por Raimundo en su biografía como capaz de leer latín e italiano, y otro hagiógrafo, Tommaso Caffarini, manifestó que la santa podía escribir. El Papa Pío II canonizó a Catalina en 1461, y el Papa Pablo VI le otorgó el título de Doctora de la Iglesia in 1970, haciéndola una de las primeras mujeres en recibir este honor. Su Fiesta es el 29 de abril.
 


En la Confesión se realiza la misericordia de Dios
Santa Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia: Los Diálogo 75.
 

"También recibe el alma de otra manera este bautismo, hablando de un modo figurado, por especial providencia de mi divina caridad. Yo conocía la debilidad y fragilidad del hombre, que le lleva a ofenderme. No que se vea forzado por ella ni por ninguna otra cosa a cometer la culpa, si él no quiere, sino que, como frágil, cae en culpa de pecado mortal, por la que pierde la gracia que recibió en el santo bautismo en virtud de la Sangre. Por esto fue necesario que la divina Caridad proveyese a dejarles un bautismo continuo de la Sangre. Este bautismo se recibe con la contrición del corazón y con la santa confesión, hecha, cuando tienen posibilidad de ello, a los pies de mis ministros, que tienen la llave de la Sangre. Esta Sangre es la que la absolución del sacerdote hace deslizar por el semblante del alma.

Si la confesión es imposible, basta la contrición de! corazón. Entonces es la mano de mi clemencia la que os da el fruto de esta preciosa sangre. Mas, pudiendo confesaros, quiero que lo hagáis. Quien pudiendo no la recibe, se ha privado del precio de la Sangre. Es cierto que en el último momento, si el alma la desea y no la puede haber, también la recibirá; pero no haya nadie tan loco que con esta esperanza aguarde a la hora de la muerte para arreglar su vida, porque no está seguro de que, por su obstinación, yo en mi divina justicia, no le diga: "Tú no te acordaste de mí en vida, mientras tuviste tiempo, tampoco yo me acuerdo de ti en la hora de la muerte". Que nadie, pues, se fíe, y si alguien, por su culpa, lo hizo hasta ahora, no dilate hasta última hora el recibir este bautismo de la esperanza en la Sangre. Puedes ver, pues, cómo este bautismo es continuo, en el que el alma debe ser bautizada hasta el final de su vida.

En este bautismo conoce que mi operación (es decir, el tormento de la cruz) fue finita, pero el fruto del tormento que por mí habéis recibido es infinito en virtud de la naturaleza divina, que es infinita, unida con la naturaleza humana, finita, que fue la que sufrió en mí. Verbo, vestido de vuestra humanidad. Mas porque una naturaleza está unida y amasada con la otra, la Deidad eterna trajo de sí e hizo suya la pena que yo sufrí con tanto fuego de amor. Por esto puede llamarse infinita esta operación, no porque lo sea el sufrimiento actual del cuerpo y el sufrimiento que me proporcionaba el deseo de cumplir vuestra redención (ya que ambas terminaron en la cruz cuando el alma se separó del cuerpo), pero el fruto, que proviene del sufrimiento y del deseo de vuestra salvación, sí es infinito. Por esto lo recibís infinitamente. Si no hubiese sido infinito, no habría sido restaurado todo el género humano: pasados, presentes y venideros. Ni el hombre cuando peca podría levantarse después de su pecado, si no fuera infinito este bautismo de la Sangre que se os ha dado, es decir, si no fuera infinito su fruto.

Esto os manifesté en la apertura de mi costado, donde halláis los secretos del corazón, demostrándoos que os amo mucho más de lo que puedo manifestar con un tormento finito. ¿En qué te he revelado que es infinito? En el bautismo de la Sangre, unido con el fuego de mi caridad, derramada por amor, con el bautismo general, dado a los cristianos y a quienes quieran recibirlo, del agua, unido con la Sangre y con el fuego, en que el alma se amasa con mi Sangre. Para dároslo a entender, quise que del costado saliese sangre y agua. Con esto he querido responder a lo que tú me preguntabas."


Oración:
Señor Dios, tú has mostrado a santa Catalina el amor infinito hacia todos los hombres, hechura de tus manos, que arde en tu corazón . Ella compartió generosamente esta revelación y la vivió en todas sus consecuencias hasta el heroísmo. Concédenos que podamos seguir su ejemplo, confiando en tus promesas y aumentando nuestra fe en tu presencia en cada sacramento, especialmente en el sacramento de tu perdón. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.


De Ateneo Pontificio "Regina Apostolorum"


 

Basílca de Santo Domingo>>>
Proclamación de Santa Catalina de Siena como Doctora de la Iglesia Universal>>>
 

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